¿Cómo aumentar la vida de tu impresora?

La impresora como herramienta de trabajo ha experimentado un proceso evolutivo muy importante durante los últimos años, ya que ha pasado de ser un dispositivo que sólo servía para imprimir a convertirse en una solución «todoterreno» que no sólo puede hacer copias, escanear y enviar faxes, sino que además cuenta con conectividad inalámbrica, dispone de un sistema operativo propio que le permite trabajar de forma independiente y cuenta con funciones de impresión móvil.

El cambio ha sido muy grande y gracias a ello la impresora en el lugar de trabajo ha adquirido un papel más importante comparado con el que tenía hace años. Esto ha tenido a su vez una consecuencia importante, y es que su impacto sobre el flujo de trabajo y los costes de la empresa también ha aumentado.

A veces olvidamos prestarle la atención necesaria a nuestro equipo de impresión. Contar con un buen contrato de mantenimiento y un equipo de soporte es de vital importancia ya que son ellos quienes te facilitaran las recomendaciones y consejos para mantener el equipo operativo. Mientras tanto nosotros traemos a ti esos sencillos y vitales pasos para aumentar la vida de tu impresora.

  1. Sigue las instrucciones del fabricante

Sigue las instrucciones del fabricante y utiliza suministros recomendados. Usar papel o tinta no recomendada puede causar graves daños sobre todo si la calidad de los productos es muy baja.

2. Errores de uso

Errores de uso: como cargar demasiado papel en las bandejas y vigilar los atascos de papel ya que puede ocasionar un daño en los rodillos. Es de vital importancia localizar dónde se encuentra el atasco y solucionarlo correctamente manipulando con sumo cuidado sin dejar rastro del papel atascado. Nunca debemos forzar las piezas.

3. Equipo limpio

Mantén el equipo limpio y libre del polvo o de agentes externos, como derrames de líquidos. Para la limpieza deberás utilizar productos recomendados por el fabricante y tener cuidado con la limpieza de la superficie acristalada para evitar ralladuras.

4. La ubicación

La ubicación: muy importante situar la impresora en una lugar alejado de fuentes de calor, o donde hayas cambios bruscos de temperatura; de lugares inaccesibles, preferiblemente cerca del área de trabajo, no situar cerca de dispositivos que emitan fuertes radiaciones electromagnéticas.

5. Realizar una revisión periódica

Dependerá del modelo y del uso pero siempre conviene realizar una limpieza, eliminar cualquier rastro de polvo, comprobar los niveles de los cartuchos y en algunos casos si lo incorpora, llevar a cabo un test de autodiagnóstico, limpieza de cabezales, etc.

6. Si ya te está avisando con errores o problemas

Si la máquina comienza a presentar problemas y son repetitivos, puede ser un síntoma de avería. No prolongues la agonía ya que se puede presentar un problema más grave. Contacta con tu equipo de mantenimiento.

Y el consejo fundamental, muy básico y que se nos suele olvidar: Revisa los manuales de la impresora. Encontrarás funcionalidades que no conoces para mejorar el rendimiento y probablemente cosas que deberíamos evitar para su correcto funcionamiento.

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